Ser un miembro (muy) afortunado del 2% de la población

Probablemente este post será uno de los más difíciles de escribir. Muchos sentimientos encontrados, y muchas frustraciones a lo largo de la vida, pero claro, como la mayoría del mundo hemos padecido.

No sé si el porcentaje que finalmente fijé es demasiado “optimista”. El 2 por ciento es la cifra que he creído que cubre, sobradamente a la sociedad Premium Networking, en el mundo. Si somos en la actualidad unos 7.500 millones de personas, estamos hablando pues, de 150 millones de personas. 3 veces España sí, pero tampoco estamos especificando de qué países y de qué culturas. No obstante, deberíamos ser justos, y filtrar sobre las personas que tienen la fortuna de vivir en el primer mundo, y que pueden tener situaciones similares en sus vidas: sociedades estables, con una democracia generalizada, derechos adquiridos muy amplios, para ambos géneros, y posibilidades reales de crecimiento personal que nos lleve a mejorar el estatus social, con esfuerzo y brillantez, eso sí.

Los países que conformarían el primer mundo serían: Alemania; Andorra; Australia; Austria; Bélgica; Canadá; Chipre; Corea Del Sur; Dinamarca; Eslovenia; España; Estados Unidos; Finlandia; Francia; Grecia; Países Bajos; Irlanda; Islandia; Israel; Italia; Japón; Liechtenstein; Luxemburgo; Mónaco; Noruega; Nueva Zelanda; Portugal; Reino Unido; San Marino; Singapur; Suecia; Suiza; Taiwán.

A pesar de no incluir Rusia, China, Sudáfrica y la India, habría que incluir a una elite importante de cada uno de estos países que tendrían las mismas características que los anteriormente mencionados.

En este año 2020, que cumplimos 5 años, estamos haciendo una reflexión importante en Romero y un giro o digamos, un enfoque muy claro gracias al proceso de maduración de la empresa, y por supuesto a través del análisis de los miles de personas que hemos tratado y conocido dentro de nuestro entorno profesional en el periodo 2015-2020, aunque lo podríamos iniciar en 2.010, cuando ya estábamos totalmente enfocados a las personas, mezclando tanto el público nacional como el internacional.

El Premium Networking: la garantía y el filtro perfecto

Cuando uno tiene claro cuáles son sus capacidades y puntos fuertes, es realmente un placer poderse dedicar a una actividad profesional, donde esos atributos pueden utilizarse cada día. Hasta aquí, todo perfecto, idílico, excelso. Sin embargo, la crisis sin precedentes de los valores humanos no hace, sino que, el optimismo por mejorar la sociedad, se torne cada día más y más complicado conseguirlo.

Pero, ¿por qué? Pues varios son los factores para que la sociedad, cual glaciar islandés, esté en franca regresión sin freno y sin posibilidad de revertir.

Egoísmo

Con la iglesia hemos topado. La piedra angular de los problemas sociales. La tendencia al individualismo del ser humano nos está llevando a ofendernos casi al segundo de escuchar opiniones contrarias a las nuestras, sin posibilidad casi alguna de replantearnos las nuestras. Porque pensamos que, solo nuestro éxito se consigue a través de los medios que hagan falta para obtenerlos.

En Romero nos llenamos la boca de decir COMPARTICIÓN: concepto clave para el Premium Networking. Solo compartiendo se obtiene la plenitud, el aprendizaje y el desarrollo, ah y el atributo más importante, el antídoto al egoísmo, la empatía.

Pero es muy difícil de mantener, compartir, me refiero. Las tentaciones para retener unilateralmente y no disfrutar en conjunto me apenan, pero proliferan sin control.

Desilusiones semanales de personas que les has abierto canales y facilitado los contactos adecuados, se tornan en bestias irreconocibles que son capaces de lo indecible por saciar su sed de gloria no compartida. Porque conectar parece fácil. Poner dos personas en común casi lo puede hacer incluso un niño, ¡verdad?

Pues no. Lo siento, es un arte y una profesión que solo se mejora, sin llegar ni de lejos a la perfección, si se ejercita CADA DÍA. Pero es que ese hábito se debe aderezar con otros “esenciales” como el esfuerzo, la constancia, la psicología, la inteligencia emocional, el conocimiento del mercado, las situaciones emocionales de ambas personas, las diferencias culturales si son de países diferentes… y podría seguir. Porque todo esto hace ejercitar cada día el cerebro y la memoria. Y es cuando te dicen “¡vaya es que tienes una memoria de elefante, lo recuerdas todo!”. Pues precisamente si no ejercitas ese músculo a diario, y en la buena dirección, todas las conexiones estarán abocadas hacia un incierto “match positivo”: una auténtica ruleta, vamos.

Para llegar a la excelencia en el networking, el tiempo y ser estructurado es prioritario, imprescindible.

Al contrario que piensan los inexpertos y torpes egoístas el verdadero networking NO TIENE PRISA, fluye y evoluciona de manera casi mágica, y eventualmente florece. Para ello, se deben dar las condiciones óptimas en el ambiente (conceptos que anteriormente nombre como esenciales). Porque el fuego lento con los productos de mejor calidad SIEMPRE dará el mejor caldo. Y por ello, lo querrán arrebatar, robar y llevárselo los egoístas sin escrúpulos.

La estructura de tus contactos, cómo se han conocido, resúmenes de todos los encuentros y ordenarlo cronológicamente, crear planes de desarrollo y objetivos mensuales… y otras muchas más cosas que ahora no prefiero desvelar, proporcionan libertad al cerebro para ser utilizado como músculo de desarrollo y crecimiento, y no lastrarlo con datos que pueden estar muy bien guardados sin que tengan siempre que tener “el servidor” en guardia.

Crear y desarrollar una comunidad: sinónimo de transparencia y fortaleza

Cuando uno es profesional del networking, tiene que ser territorial y levantar sus muros de protección. ¿Por miedo a los demás a que te roben? No exactamente. Por seguridad, sí que tenemos que cuidar la información, pero la creación de la comunidad viene por la obtención del respeto y el valor de uno.

Está el valor real y el que debería ser el real. Me explico. El real es el que la gente le da, es decir, si tienes buenos contactos, buenos partners, y si según ellos, tu networking funciona. Pero la mayoría de gente no tiene ni idea de eso. Porque basan su argumento en su pequeño espacio personal, con un margen de error muy, pero que muy grande.

Y luego está el valor que debería ser real. Este sólo desgraciadamente te lo puedes poner tú mismo, y si eres sincero contigo mismo, será el más fiable porque estará basado en muchos casos y entonces podrás hacer un análisis más profesional y menos arbitrario (siempre que no te autoengañes).

Por ello, en España al menos, el Networker tiene una fama mal ganada. Genera envidias (eso lo primero), porque posee contactos obtenidos de otros contactos, pero cuidados y regenerados a través de cuidarlos, protegerlos y aportarles valor, y porque la frustración más grande de nuestro país viene de que todos nuestros problemas vienen de los éxitos que generan otros: lamentable y de perfil tan corto como simplista.

Tiene toda la culpa de que dos personas no haya concretado o culminado relaciones profesionales. Entonces lo más fácil es ir al origen de la relación y echarte en cara que ¿por qué me lo presentaste, no te diste cuenta de cómo era? ¿Por qué no te documentaste? Y yo a eso, digo:  Mira y ¿por qué no hiciste tú el filtro propio para asegurarte?  Pero claro ello requería esfuerzo y es mucho más fácil echarle la culpa al que por iniciativa profesional y personal lo empezó todo.

Y claro, el networker se aprovecha de todo el mundo, es insaciable y absorbe de todos como un vampiro la sangre. ¡Pues no! Justamente lo que hace es generar más valor de las personas gracias a su propia comunidad y favorece el crecimiento de personas por el simple hecho que son afines, aceleran otros puntos comunes.

En resumen: muy pocos pueden/podemos ser networkers. No porque seamos unos elegidos, no soy tan presuntuoso. La razón principal es porque HAY QUE CREER en una filosofía de compartir y mantener la energía desde tu conector SIEMPRE pensado en lo mejor para todos… misión casi imposible para la mayoría del globo.

Romero lucha solo por mantener ese 2%, no pretendemos crecer, pero siempre hay opción a hacerlo si las personas cumplen cada día con el mantra de los valores humanos. Pero no de boca, sino con hechos.

Como les decimos a los mentirosos e hipócritas basados en sus frustraciones y limitaciones, o simplemente por autodenominarse “mal nacidos” que llevan todo esto al odio y la ceguera más lamentable: Quien quiera criticarnos, que sea tan valiente y cree una marca personal, un blog con más de 400 posts propios, con contenidos propios y únicos, en los últimos cinco años , un diario digital, una revista digital cuatrimestral y que TODOS sus contenidos sean accesibles, como las personas que salen en ellos. Y claro que predique con el ejemplo: valores humanos, empatía generación de negocio y de contactos a través de las relaciones humanas…

Pues, aun así, la gente prefiere ser escéptica, por la ignorancia, vagancia y falta de espíritu de superación. Y yo les digo: lo siento el Premium Networking sólo es para un 2%, ¡¡¡¡si no lo entiendes es que no perteneces a esta comunidad!!!!

Esforcémonos por mantener nuestra comunidad, ayudando, protegiendo, sugiriendo y recomendando a la gente que se lo merece. Nunca dejemos de hacerlo a pesar de que haya tentaciones para dejarlo de hacer en ocasiones, merece siempre la pena. Persistir, siempre.

BARCELONA’S MEDITERRANEAN GASTRONOMY EXPERIENCE 2019

5/5 (1 Review)

1 comentario en “Ser un miembro (muy) afortunado del 2% de la población”

Deja un comentario